Silent Marketing: volumen, cantidad y calidad

En el mundo del branding sonoro, muchas marcas caen en la trampa de pensar que más sonido significa más impacto. Pero cuando el audio está demasiado presente, pierde su fuerza: el exceso genera fatiga, diluye la identidad y, paradójicamente, hace que una marca deje de destacarse. No todo momento necesita un jingle ni una voz en off; como recuerdan expertos, a veces el silencio es la decisión más poderosa.

El “silencio estratégico” no es ausencia, sino intención. Elegir no sonar en ciertos momentos es una forma sofisticada de comunicar —una pausa consciente que genera relevancia. Según Ollesch Agency, este enfoque permite priorizar cuándo y cómo aparecer, en lugar de hacerlo constantemente, y evita que la marca se torne invisible por exceso de presencia.

Si el audio de una marca está mal trabajado —ya sea porque es redundante, mal diseñado o simplemente inapropiado al contexto— no solo se convierte en ruido, sino que puede dañar la percepción de la marca. En vez de amplificar su identidad, confunde a la audiencia: ¿qué representa ese sonido si está en todos lados sin criterio? El branding auditivo debe ser tan estratégico como cualquier otro activo de marca. Wikipedia

Además, como señala Husam Jandal con su concepto de silent marketing, las marcas más inteligentes no suben el volumen, sino que eligen convertirse en refugio. Cuando una marca escoge la sutileza por sobre el estruendo, genera una conexión emocional más profunda: invita al descubrimiento en lugar de imponer su presencia. Pero lograr esto requiere criterio: no basta con “poner música”, hay que pensar cuándo callar, cuándo sonar y qué decir con cada nota.

#audiobranding #sonidbranding #musica #sonido #marketing #silentmarketing

Mauricio Candussi – 970 Music & Audio

Deja un comentario