¿Para qué estamos haciendo esta gira?

1–2 minutos

To read

Cuando hablamos de una gira, muchas veces pensamos en una serie de conciertos organizados en distintas ciudades. Sin embargo, con el tiempo fui entendiendo que una gira puede ser mucho más que eso: puede ser una herramienta para construir una carrera.

La circulación musical no consiste solamente en mover un proyecto de un lugar a otro. También implica generar encuentros con nuevos públicos, validar una propuesta artística, fortalecer redes de trabajo, abrir mercados y descubrir oportunidades que difícilmente aparecerían si el proyecto permanece siempre en el mismo lugar.

Quizás por eso una de las preguntas más importantes no sea «¿cuántas fechas conseguimos?», sino «¿para qué estamos haciendo esta gira?»

No todas las giras persiguen el mismo objetivo. Algunas buscan consolidar un circuito, otras presentar un nuevo disco, generar ingresos, participar en festivales, internacionalizar un proyecto o desarrollar nuevas relaciones profesionales. Cuando el propósito está claro, las decisiones sobre los mercados, el formato del show, el equipo y la producción empiezan a tener mucho más sentido.

También creo que vale la pena dejar de comparar proyectos que atraviesan momentos completamente diferentes. Un artista emergente, uno independiente o un proyecto consolidado no necesitan las mismas estrategias de circulación. Cada etapa requiere objetivos, escalas y recorridos distintos, y probablemente uno de los mayores desafíos sea reconocer en qué momento se encuentra realmente cada proyecto antes de planificar el siguiente paso.

En un contexto donde la música en vivo volvió a ocupar un lugar central dentro del desarrollo profesional de los artistas, pensar una gira como parte de una estrategia de largo plazo parece cada vez más relevante. Ya no se trata solamente de tocar en distintos lugares, sino de preguntarse qué queremos que ocurra cuando la gira termine.

Mauricio Candussi

Deja un comentario