¿Cómo se escucha la experiencia que estamos diseñando?

1–2 minutos

To read

Cuando pensamos en diseño sonoro, es habitual imaginar efectos especiales para una película o la música de un videojuego.

Pero el diseño sonoro es mucho más amplio que eso.

Cada sonido que escuchamos en una aplicación, una plataforma digital, un espacio físico o una experiencia audiovisual fue, o al menos debería haber sido, una decisión de diseño.

El sonido de una notificación.
El clic de un botón.
La atmósfera de una tienda.
El ambiente de un museo.
La respuesta sonora de una interfaz.
Incluso el silencio.

Nada de eso es casual.

El diseño sonoro consiste en organizar sonidos para comunicar una idea, construir un espacio, guiar la atención y provocar determinadas sensaciones. En otras palabras, no trabaja únicamente con el oído: trabaja con la percepción.

Lo interesante es que esta disciplina ha dejado de pertenecer exclusivamente al cine o la televisión. Hoy forma parte del diseño de productos digitales, las experiencias inmersivas, los videojuegos, las aplicaciones y las interfaces que utilizamos todos los días.

En muchos proyectos el sonido aparece al final del proceso, como si fuera un detalle que simplemente hay que agregar antes del lanzamiento.

Sin embargo, cuando el sonido se incorpora desde el comienzo, deja de ser un complemento y pasa a convertirse en una herramienta de comunicación. Puede orientar al usuario, reducir la incertidumbre, reforzar una identidad de marca o hacer que una experiencia resulte más intuitiva y memorable.

Quizás por eso una buena pregunta para cualquier proyecto ya no sea únicamente «¿cómo se ve?», sino también:

¿Cómo se escucha la experiencia que estamos diseñando?

Porque cada interacción tiene una dimensión sonora, incluso cuando decidimos que el mejor sonido es el silencio.

#DiseñoSonoro #SoundDesign #UX #UI #AudioBranding #ExperienciaDeUsuario #DiseñoDeExperiencias #MúsicaMultimedia #Tecnología #Innovación

Mauricio Candussi

Deja un comentario